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Semillas

Producción en Estudio de Casa

Para entender mejor “Semillas”.

Poco más de 30 años han transcurrido desde que comencé a crear música.

Mi travesía por proyectos musicales como Código Humano (1990-1997), Infamez (2008-2011) y Tropus (2011-2014), ha sido sin duda, de las experiencias más enriquecedoras de mi vida.

Pararse en un ensayo/escenario, para hacer sonar la guitarra, sentir la química creativa en la colaboración de grandes amigos, y siempre vibrar en complicidad, porque juntos alzamos la voz, y en cada canción enunciamos: “aquí estamos con algo que decir”… pues bien, esa experiencia repetida por años, ha sido en mí una energía formativa esencial e invaluable.

Complejo es el acto y proceso de componer. Las piezas musicales se gestan con intenciones, y hay que estar dispuestos a exponerse frente al mundo desnudando creencias, alegrías, temores, sueños, obsesiones, deseos, sentimientos, emociones…

Cuando las ideas se convierten en una canción, de alguna manera, este concepto adquiere una especie de “vida propia”, y esta vida nueva exige que el trabajo creativo sea honesto. Es entonces necesario elaborar la música con amor durante el proceso de “audiofactura”.

Me enferma la idea de crear expresiones falsas, banales e inofensivas.

Con un variado cargamento de canciones arrumbadas en el cajón, en 2018 me propuse el reto de grabar y dar forma a este disco. Un “aterrizaje forzoso” para canciones que han transitado por mi mente y corazón a lo largo de tantos años.

Grabar es dejar testimonio y es mi intención otorgar respeto a este puñado de canciones ofreciéndoles la oportunidad de convertirse en tangibles.

Así pues, desde mi estudio en casa, con recursos elementales en cuanto a las técnicas de grabación, he llevado a cabo los arreglos, instrumentaciones y voces que aquí hago públicos.

Cuando ustedes están leyendo este texto, sigue siendo este trabajo un proyecto “en curso”, con el pendiente de alcanzar su “profesionalización”.

Las “semillas” son para mí los ingredientes elementales de la existencia. La metáfora de una latente y prometedora vida nueva antes de germinar, crecer, y volver a procrear semillas de vidas mejores y más fuertes.

El símbolo de la “semilla” es mirar al ciclo de la vida indomable en el tiempo, un mirar de manera simultánea hacia el presente, pasado y futuro.

La “semilla” es fuerza y esperanza.

Todos los seres vivos somos “semillas” con el potencial para florecer y dar frutos.

Los invito a escuchar con calma y atención esta obra, donde mi gran anhelo es pensar que será de su agrado y las canciones puedan ser verdaderas “semillas”, capaces germinar en los oídos de quienes estén abiertos a escucharme en plena libertad…

Pido escuchar, al menos la primera vez, este disco de principio a fin. A buen volumen. Audífonos si es posible.

La dedicatoria es a Daría y Ricardo. Mis amores/motores y sentido de vida.

Gracias Luce, Carlos y Sergio.

El abrazo es para mis amigos y hermanos músicos quienes son parte esencial de esta obra.

A Miguel y Juan Alfonso quienes se alejaron para convertirse en energía y reflexión inspiradora.

Jorge Carlos Álvarez Díaz

Julio 6, 2020, cumpliendo hoy medio siglo de vida.